Calle Bolívar de Boca de Aroa

Calle Bolívar de Boca de Aroa
En horas de la tarde el sol es inclemente

comentarios al blog

jueves, 23 de septiembre de 2010

Margarita celebró la Virgen del Valle y la Flia Salazar su reencuentro

Sorelena y Luís, los anfitriones .Foto Andrés
Un raudal de emociones encontradas sentí el miércoles 08 de septiembre cuando bajé del ferry en Punta de Piedras a eso de las cinco de la tarde y esa cálida brisa, tan característica de la isla me hizo darle gracias a Dios por estar de nuevo en Margarita, después de una ausencia que inexplicablemente se prolongó  por espacio de varios años.
Por un instante pasaron veloces por mi mente imágenes de remotos recuerdos de mi infancia en los que transitaba el mismo recorrido que realicé esta temporada por la interminable alfombra de asfalto para buscar la vía de la Asunción, y que además era el que hacía mi papá cuando nos traía,  -a veces hasta cuatro veces al año- y al llegar me encontraba con mis cinco primos José Asunción (Choncho), Sor Elena, Alexis, Henry y el "negro" Luís, a quienes quiero como hermanos, sentados en el suelo comiendo cada uno senda arepa que mojaban en un plato de peltre lleno de leche de vaca que todos los días mi abuela le compraba a los campesinos que venían de los campos y pasaban por la calle Santa Isabel en su trayecto hacia la plaza Bolívar de la Asunción. En ocasiones les hacía un intercambio de leche  por arepas y docenas de las   "posturas" de sus mejores gallinas criollas a quienes reconocía cada una por su nombre propio.

Continuamos el trayecto desde Punta dePiedras y no se veía ni un solo restaurant decente por todo el camino  y todos estábamos hambrientos, ya que en el Ferry no vendieron comida porque a alquien se le olvidó avisar que se había agotado la existencia en el último viaje.

Luego de varias peripecias llegamos a  Porlamar y en la Avenida Cuatro de Mayo nos topamos con un restaurant que está situado en plena avenida y tiene unos grandes ventanales cuyos cristales  empañados  gritan: Hay aire acondicionado y está bien frio. Abastecidos y alimentados seguimos rumbo a la casa de Choncho. Henry y el negro ya estaban  esperando.

En playa El Agua pescado a la parrilla
Un día muy agradable de playa gracias a la iniciativa de Sorelena, quien nos invitó a comernos un pescaito frito a la orilla de playa El Agua y desde temprano se ubicó en un sector estratégico, al final de la playa con su consorte Luís y sus dos chamas.Una de ellas, Amaranda disfrutaba sentada bajo un  toldo de tela azul.
En el mar, una caravana de lanchas le rendían homenaje a la patrona de los marineros, la Vírgen del Valle.

                                   De izquierda a derecha Henry, Katy y David. Foto Andrés
continuará